Tú eres la tierra en la que habito.
Dulce, suave, tierna, y dura lo bastante
para que tus brazos y tus piernas
tengan de amor la fuerza que me abraza.
Eres también piedra como la tierra a veces
contra cuyas aristas me lastimo y hiero,
pero cubierta de musgo que refresca
las mismas llagas de existir contigo.
Y sombra de árboles, y flores y frutos,
rendidos a mi gesto e my sabor.
y una agua cristalina y murmurante
que me habla sólo del amor en el mundo.
Eres la tierra que habito. No paisaje,
no Madre Tierra ni ninfa raptada
de bosques y montañas. Tierra humana
que me contiene entero y para siempre.
Guido Cavalcanti
Boa noite, chuva!
ResponderEliminarTu e eu, um caso sério...
Obrigada pelo poema. Obrigada por tudo.
N.
Olá N.
ResponderEliminarNão é necessário agradecer.
Tu e eu, um caso sério...
Beijinho